Soulseek

Soulseek

 

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Liquid Sky 1982

 

A pesar de sus mejores esfuerzos estaba la pregunta ¿supera amar el mal aliento y los ronquidos? Sobre todo para los nacidos en la década de los ochentas, en el fin de las grandes familias y el inicio de la virtualidad. Por encima estaba la lucha por establecer una independencia que fuera mas allá de los géneros pero que estuviera totalmente condicionada por la comodidad y la contradicción. Aldo Lobiznitz había decidido viajar por el pasado para experimentar los primeros conciertos de las bandas y los artistas que un día sería sus favoritos y el ambiente del lugar donde pasaban las cosas. Un periodo que iba desde los 20 hasta los 90.  Si primero estaba la música y luego él ¿qué era primero en su líneo del tiempo? Tenía conciencia de haber estado siempre, de saber todo, pero era por todas las pestañas de google chrome que se había comido hasta los 40. Ahora quería algo más, información de primera. Comunicarse era cada vez más confuso y le daba más trabajo, era más inexacto y cada vez veía más innecesario hablar, por eso todos disfrutaba de los animales, sobre todos de los próximos en la lista de especies por desaparecer. Sentía un cariño especial por las aguilas y esperaba ser devorado por el último lobo. Al salir de ver Orchestre du Jardin de Guinée de una improvisada tarima de un restaurante en medio del verano de Conakry en 1967 se dio cuenta que no era la muerte lo que le inquietaba, sino no encontrar con quien estar en esos momentos para hablar del olor, de las guitarras, del cantante y su vocecita y su bigote. O también pidan estar sentados viendo a otros bailar y comentar cada movimiento. Igual era consciente que era un blanco bogotano en medio de la selva africana. No podía tomarse su vida en serio. Era lo que era. Y ellos se estaban independizando. Los sentimientos se contagiaban, se sentía valiente y dispuesto a entregar su vida por algo.

Al siguiente día estaba en en el DF, esperando por Perez Prado por La Roma, con un traje ajustado para la época pero muy elegante. Ese día se quería emborrachar. Sabía que iba a follar, ahí era más fácil. Tenía un poco de hierba y una pipa. Era un viajero experto y miserable.

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LIGERO Y VACÍO

LIGERO Y VACÍO

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En cierto punto no significa nada escribir lo que se espera que escriba ni hacer lo que se espera que haga

Mis mejores poemas, los que me atribuyen, no vienen de mí, ni yo soy su dueño

En el mundo de las posesiones no puedo decir que algo me pertenece porque nada tiene mi sangre y ni siquiera así

Solo tengo frases sueltas que se repiten y el alma de un hombre de otro tiempo y otro mundo

Un maldito señor elegante, un hombre de mundo, un romántico de un solo amor

Él carga sus penas y yo cargo con lo que tenga que cargar

Él tiene sus intenciones y yo la capacidad de contenerme

Él ordena la comida y yo la pago

Yo sé como terminan sus historias y él imagina cómo serían

En una manera que jamás podré explicar, nos enfrentamos al mundo y a nuestros miedos por medio de un oficio.

No esperando una recompensa o una caricia

La idea es ir ligero y vacío

Memoria corta/Largos desplazamientos

Memoria corta

Largos desplazamientos

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¿Dónde terminan todas esas escaleras que subimos? Me pregunto sí tienen un fin, sí conducen a una punto trascendental o son un trámite entre dos pisos. Está el piso y las barandas y los interruptores de la luz que no funcionan. Hay puertas y tapetes de bienvenida. Puertas que separan y puertas que distinguen. Cruzo puertas y fachadas, veo casas grandes y viejas y edificios cortos y robustos. Casas de familias que ya no se dan y baños amplios de tuberías antiguas. Casas con actitudes playeras y codiciadas por renovadores urbanos y su costumbre de imponerse sobre lo anterior. Casas de varios niveles que se borran con drywall y ladrillos, como si la ausencia de una familia numerosa fuera suficiente para acabar con el rasgo de la monotonía y todas sus historias. ¿Quién no quiere ser parte de una historia?¿no es esa la forma de desprenderse del cuerpo? Anclado en mal entendidos por el citófono que jamás ha sido confiable y la cosa esa con el horario de la basura que jamás se ha podido solucionar. Divagando sobre el origen del carro y la gran cantidad de regalos en navidad de los del 402.

  • Todos los hechizos que juegan sobre estás paredes son dueños de su terreno y derrotan el desencanto de vivir y soportar cualquier cosa
  • Yo podría contar lo mismo de otra forma
  • Contarlo de otra forma no es contar lo mismo. Es ver otra cosa. Las paredes están contaminadas de perfumes y detergentes que han estado por años

Las paredes hablan y en ciertos lugares todo tiene sentido. Una presencia respira por medio de los mosaicos en el piso. Alguien que ya no vive tiene los bocetos de esos mosaicos junto a un cajón lleno de pines. Alguien que creció en esas paredes sonríe por eventos pasados, por reuniones de fin de año y desencuentros familiares a causa de la herencia de los viejos ¿qué pasa con eso cuando se demuelen las paredes? Yo voy y pienso y digo, me gustaría vivir aquí, comprar una cafetera acá, pagar mis impuestos aquí. Buscar una panadería para toda la vida, conocer los perros de los vecinos. Hablar con los vecinos, respirar el olor a plátano maduro al mediodía. Estar dispuesto a no salir. Y luego voy a otro lugar y pienso lo mismo: me gustaría vivir aquí. Bañarme en esa ducha todas las mañanas, comer mejor en la madrugada en esa cocina. Ver la lluvia por esa ventana. Encontrar un norte. Apartarme de la vida. Colgar los cuadros de mis amigos en esa pared.

Por noviembre

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sEl Buen Perder

Por Noviembre

Como muchos animales, te ves perfecta mientras duermas y el día se va sin lograr nada

No hay palabras, ni miradas que desaprueben mis malas intenciones y los planes de conquistar destinos pequeños y mucho mejores que Nueva York o Berlín

Solo hay pequeños espasmos y la posibilidad infinita de unir tus lunares con mis huellas sin que nada perturbe nuestra distancia y el presente

La distancia es lo único que nos une

No solo la de los kilómetros y la altitud, sino la del recuerdo

Que me mantiene ausente del momento y encallado en un mas o menos bien sin costa ni puerto

Todo lo que anhelo son los restos de un imperio de juventud y una gran cama

 

By November

Like most animals, you seem perfect while you sleep and the day passing by without get anything

There’s no words or looks to disapprove mi bad intentions and the plans to conquer smalls and far destinies so much better than New York or Berlin

There´s only spasms and the infinity possibility to join your moles with my fingertips without anything disturb our distance and the present

The distance is the only thing that keeps us together

Not only the kilometers and altitude, but also the memories

That keeps me away from the moment and stuck in a more or less well without coast or port

All I long are the remains of a youth empire and one big bed.

UN AÑO MENOS

 UN AÑO MENOS

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El enigma de Kaspar Hauser 1974

 

Mis amigos dicen que seré famoso

Que harán libros sobre mí

Y las cosas que hago

Y las que nunca haré

 

Mi esfuerzo es por  diluirme en la niebla

Queriendo ser su sombra

Atribuyéndome una gran capacidad para alejarme del mundo

Y ver algo más que las cosas

 

La isla que esconde mi alma

Reclama por su tierra,

Y las olas,

Que traen la sal y mi fe en la humanidad

Y en mi mismo

 

Ad portas de una convocatoria

Ad portas de una convocatoria

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Alejandra Garcia Pinilla

 

No tengo prisa, espero como un campeón. Con la emoción pasita y sin una beca que soporte tanto ocio, o que la cerveza te lleve a usarme otra vez, en otro baño de un sitio a punto de cerrar sus puertas por falta de voluntad y un certificado de SAYCO

Tampoco tengo conciencia de porvenir, tal como viene se va, sin importar el esfuerzo o lo que mucho que desee conocer Vietnam ¿acaso no es esa la gracia? ¿Atiborrarnos? ¿brillar? ¿esculcar el pantalón, reservar los mejores puestos, los más cercanos a la ventana o lo más próximo a la tarima, donde todo es tan claro y definido?

Vivo al mejor postor y con una almohada casi plana.

De mi risa para atrás, brota un jardín. Con los muertos que me inician y un puñado de mentiras sobre lo que no conocimos y vimos en la tele, y los cumpleaños que pasamos lejos por obvias razones. Y los muertos conocen mis cartas sin escribir y la forma como florece el valle espeso que un día se adaptará a tus caprichos.

El archivo azul

2.

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El Buen Perder

Señorito no confiaba en sí y lo ignoraba. Por algo era señorito y no señor. Nada le parecía serio, ni siquiera su vida. Lo ridículo era siempre la forma más directa para zafarse de la realidad y ser señorito en profundidad. Linda forma de pasar los días, sin rumbo, ni estructura. Superado por sus sentimientos por Prima. Más ficción que realidad. Más irrealidad que ficción. Estaba seguro de haberla conocido bajo una gran guitarra. Estaba seguro de haberla conocido en un taxi una madrugada antes de un partido de fútbol que quería ganar.

—Ojalá pudiera creer todas las cosas que me dices. Quiero creerlo pero no pasa nada. Yo tengo mi vida y no hay espacio para nada, hay muchas cosas alrededor que me distraen y con las que me quiero distraer.

—Yo sé que eres una mierda y no me importa. No quiero una tarde de verano contigo. Mírame, estoy dispuesto a lo peor. No me aburro si me das lo peor y entonces escribo un libro o un poema, pero el poema no es sobre ti, sino sobre el viento este helado que me hace temblar por ti.

—Eso es ridículo, todo siempre me ha parecido ridículo, tu extraña forma de hablar. Tu amistad interesada.

—No es amista. Es calor y necesidad. Cuando mi mente me abandona, usted viene siempre para recordarme donde estoy, no donde quiero estar.

—Pero odias estar acá.

—Odio muchas cosas, es muy fácil odiar, no se requiere talento.

—Hace mucho frío. No quiero estar en la calle.

—¿Dónde estamos?

—¿No íbamos a ir a cine?

—Ah sii, Necesito que prestes plata. Nada que me pagan lo que deben.

—A veces dudo de que de verdad te deban algo.

Señorito saltaba en el tiempo pero no avanzaba, era una zapping de un televisor cuadrado, negro y pesado de los noventa. Un sony. Era por eso que don Jorge sentía tanta empatía por él. Don Jorge era también un viajero y era cuestión de tiempo para que se diera cuenta. Por ahora seguía vigilando La Nunciatura y llevando una botella familiar de Coca cola a las 6:30, así lloviera.

Cada vez que se despertaba, señorito, iba al baño y se pegaba una gran orinada. Así sabía que estaba vivo y empezaba de nuevo ¿cómo escapar de nuevo? ¿cómo empezar una novela? A veces dudaba de su cuerpo ¿era real que pudiera tocarse? A lo mejor todo era solo una película en 70 mm. Ancha, larga y con una gran vista . Como el suelo donde se recostaba cuando el clima lo permitía. Tratando de ver las estrellas y sus posibilidades, que casi siempre se reducían a sobrevivir. Quería unos tenis nuevos, necesitaba unos tenis nuevos, quería querer más unos tenis nuevos que a prima. Prima no existía, era un paso de viento y un emoticón.

Había empezado a medicarse de más y hablar de más. Era evidente que todos se daban cuenta y que sabían ¿cómo explicar el verde de sus ojos? Era un tatuaje, un tatuaje en un ojo y el otro envenenado de sangre. No entendía la manera correcta de llamar la atención de Prima. Aprendió alemán y lo olvidó. Aprendió a bailar, leyó sobre Moctezuma y sobre Jesse James. Quería ser un bandido y obligarla a viajar con él, pero ella era una princesa, y los llanos eran su reino.

Todo cambió muy rápido y la gente empezó a tener más tiempo libre y menos trabajo. Sus amigos estaban peor o igual. Sus amigos habían dejado de sus amigos por la acumulación de detalles y desplantes. La vida estaba en contra, desde el medidor del agua, hasta los formularios que se autocompletaban, cambiando nombres o reviviendo muertos, dependiendo de la necesidad del momento. La idea era aparentar de control y estabilidad. Pero la estabilidad no estaba en nadie. Había recesión.